jueves, 14 de agosto de 2014

CTRL+Z

Cuando estamos frente al computador, redactando un documento o cualquier otro archivo, ya sea una hoja de cálculo o una presentación de los programas de Office, con solamente presionar las teclas CTRL+Z podemos retroceder "n" veces y deshacer cuantos errores hallamos cometido en la redacción o en la información ingresada.

Cuántas veces hemos deseado poder deshacer el error cometido, hemos querido volver al pasado para evitar lo que dijimos o hicimos, para evitar problemas que terminaron afectando nuestra vida y la vida de otras personas, porque habíamos pensado que esa era la mejor decisión para nosotros sin pensar en las consecuencias posteriores. 

Cuando recapacitamos de nuestro error, queremos que nuestra vida sea como esas teclas de CTRL+Z, que al presionarlas pudiéramos cambiar todo lo que hemos dicho o actuado equivocadamente y corregir por otras palabras y acciones que expresen lo que deberíamos haber hecho y así vivir plenamente, habiendo superado los errores. Eso nos gustaría mucho, verdad?

Si bien no tenemos esas teclas para emplearlas en la vida, Dios no ha dado la capacidad de poder subsanar los errores cometidos en nuestra vida pasada y eso viene a ser el PERDÓN. Cuando perdonamos, podemos curar las heridas y Dios se encarga de sanarlas. Cuando perdonamos, no cambiamos el pasado, pero cambiamos el futuro, tanto el tuyo como el de la otra persona, porque a partir de esa acción, los rencores se disipan, las cargas emocionales bajan, los resentimientos se anulan y hay paz en tu corazón porque has sido liberado, porque si no perdonas no eres libre y cargas con el pecado de falta de perdón. Al mismo tiempo puedes pedir perdón por aquellos a los que hiciste daño, esto tiene un doble efecto. “Si perdonas a los pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados” (Mateo 6: 14-15).

Si sabemos que Dios nos ha perdonado de nuestros pecados, aún sin merecerlo, nosotros debemos también imitar este acto de amor perdonando a todos aquellos que nos ofenden.

La Falta de Perdón ata a las personas con el resentimiento, lo tiene encadenado. La falta de perdón es un veneno destructivo que mata el Espíritu.

Así que con el amor de Dios, es decir con CTRL+Z en nuestro corazón podemos borrar de nuestra vida toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia. “Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo” (Efesios 4:31-32).

Acércate hoy a Dios y reconócelo como tu Señor y Salvador, ábrele la puerta de tu corazón y déjalo entrar en tu vida y él hará en ti la persona que quiere que seas.

Si quieres comprometerte con Cristo haz esta simple oración de fe.

“Querido Dios: Gracias por tocar a la puerta de mi corazón. Gracias por el sacrificio de tu hijo Jesús, al morir por mí en la cruz. Reconozco que soy pecador, y que necesito tu perdón. Hoy me arrepiento y te entrego mi vida. Confieso con mi boca que Jesús es el Señor, y creo con mi corazón que ha resucitado. ¡Hoy recibo tu Salvación y Vida Eterna! Amén.

Si has hecho esta oración de manera sincera busca una iglesia cercana a tu vivienda que predique el amor de Cristo, y no dejes de congregarte para seguir creciendo en el espíritu y en la fe.


Que Dios te bendiga.