Los que están
jugando reciben una mayor recompensa que los que están observando, por eso esfuérzate
para tener tu recompensa. "Yo
te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque
yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas" (Josué 1:9)
Existe un árbitro
en la cancha para amonestar y sancionar. No tengas temor para entrar con Dios
porque tienes un árbitro que es JESÚS y Él quiere que tú ganes en el partido.

El equipo que
persevera es el equipo que gana, el que ora con entrega logrará ser
el contraataque para el enemigo. Cuando recibas una herida, sacúdete bien
rápido del gol y sigue orando y buscando a Dios, porque lo que debe interesarte es que
Dios siempre estará contigo.
Promesa de tu Padre Celestial para
todos sus hijos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario