En navidad y fin de año, existe mucho más violencia, suicidio y asaltos. Los accidentes de tránsito también se incrementan en estos días y muchos llegan al final del año, cansados, frustrados y desilusionados.
Si terminamos el año de esta manera, entonces cómo empezaremos el año 2014? Quizás igual…pero, no tienen que ser así.
Tienes que permitir a Dios entrar en tu corazón para cambiar tu actitud de cómo acabar el año 2013 y empezar un nuevo año con la mejor actitud.
Cuenta en las escrituras la historia de José, quien a sus 17 años de edad era el hijo más amado por su padre Jacob, pero el más aborrecido por sus 10 hermanos mayores. Conspiraron contra él y fue vendido por sus hermanos a unos mercaderes y luego a un oficial egipcio. Luego fue acusado falsamente de intento de abuso sexual, estuvo encarcelado por años en los calabozos del rey, pero el Señor estaba con él. Un día fue llevado ante el Faraón y logró interpretar los sueños tan extraños que tuvo, ganándose el favor del rey y convirtiéndose en el gobernador de toda la tierra de Egipto a sus 30 años de edad. Pasaron luego 9 años y volvió a encontrarse con sus hermanos, ellos no lo reconocieron y luego de probarlos y verlos arrepentidos por lo que hicieron años atrás se dio a conocer. "Y él les dijo: Yo soy José, su hermano, el que vendieron para Egipto. No se entristezcan ni les pese el haberme vendido acá; porque para preservación de vida me envió Dios delante de ustedes." (Génesis 45: 4-5).
José dejó atrás su pasado, perdonando a sus hermanos por todo lo que le hicieron y así recuperó la familia que había perdido.
Tal vez, en este año quedaron sueños no completados, anhelos no cristalizados, proyectos no ejecutados y ofensas no perdonadas. Entonces, vamos a vivir presos del pasado? o vamos a vivir pensando en el futuro. Si no sueltas el pasado, con qué manos agarras el futuro?
Tu pasado tiene que servirte para enseñarte el futuro, no tienes que encarcelarte en tu pasado triste.
En el libro de Filipenses 3:13-14 nos dice: “Olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.”
No cargues con tu pasado, porque éste ya resulta ser pesado.
Fácil es hablar del pasado y del presente si aún te sigue afectando, pero resulta más grato hablar del futuro con una nueva actitud dejando atrás ese pasado triste.
Extiéndete al futuro con la esperanza de que en el nuevo año 2014 te será favorable, para que tus sueños se completen, tus proyectos se cristalicen, tus planes se concreticen y tu familia sea más unida.
Que Dios te bendiga y que Cristo nazca en el pesebre de tu corazón en estas fiestas.