martes, 28 de agosto de 2012

Tiempo de cambios


Es tiempo de cambios, porque no estamos satisfechos con el sistema de este mundo, no estamos satisfechos de la forma cómo lo están dirigiendo los hombres de hoy. Vemos en las autoridades corrupción, abuso de poder, acoso sexual, violencia en las calles y en los hogares, padres ausentes, en consecuencia jóvenes pandilleros, es decir, jóvenes sin propósitos.

Es tiempo de cambios, porque no podemos estar inactivos. Hay que romper con el paradigma "no puedo". No renunciemos a los grandes sueños, a los grandes retos, no nos conformemos con lo que tenemos y vemos.

Atrévete a cambiar, esto provoca crisis y la crisis no nos debe sorprender. La crisis no va a romper nuestra voluntad, por el contrario, va a fortalecer nuestras decisiones. La crisis no va a dividirnos, por el contrario, vamos a enfrentarlo por ser capaces de sumar esfuerzos. Esto no es casual. Tu llamado a Cristo tampoco es casual.

Renovemos el firme compromiso como ciudadanos de esta nación y como hijos de Dios, de ser parte de la creación y cumplir el propósito por el cual fuimos hechos.

Renovemos el compromiso de iniciar un proceso para mejorar nuestra relación con Dios.

Renovemos el compromiso de fortalecernos en la palabra y en la oración, para que tus esfuerzos por hacer las cosas de Dios estén debidamente acompañados por el Espíritu Santo.

Renovemos el pacto eterno que nos dejó Dios por medio de Cristo Jesús, el pacto que nos hace verdaderos hijos del Altísimo, para ser un mejor país, con un futuro de bendición, no sólo aquí en la tierra sino también un seguro ganado en los cielos, porque hicimos el cambio de CREER en Cristo Jesús y no creer en las mentiras de Satanás.

Todos vamos juntos, para ser mejores hijos de Dios, mejores hombres de Cristo.

 
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros." (Efesios 3:20)


Bendiciones en Cristo Jesús.